|
16.05.2009 |
|
Las empresas que desarrollan texto, las "texto-factory", deben ser muy cuidadodas en la contratación de personal, porque las diferencias de productividad y calidad entre los mediocres y los mejores es muy grande; siendo, generalmente, los mecanógrafos los más productivos, seguidos de traductores, notarios, novelistas y por último los poetas.
Pero aunque esto es lo habitual, tampoco hay que actuar con prejuicios, porque siempre hay excepciones, además de que dentro de cada categoría también hay diferencias muy grandes; y así, por ejemplo, entre los novelistas, los hay tan buenos como Corín Tellado, que con una obra de más de 4.000 libros, deja muy atrás a mediocres como Cela o tantos otros.
Estas empresas necesitan modelos de ingeniería con procesos que midan objetiva y cuantitativamente la eficiencia con alguna de las métricas que ha desarrollado la "Ingeniería del Texto", como puede ser el número de líneas (LOC LOT) por hora, o por día; y la calidad, a través de la densidad de erratas y faltas de ortografía.
|
|
|
Fina ironía Juan