El "saber hacer" de una empresa de automóviles radica en su conocimiento explícito: el que está contenido en su tecnología y sus procedimientos de trabajo (procesos). Si tomamos esa tecnología: toda la maquinaria que forman sus cadenas de montaje, y las hacemos trabajar siguiendo sus procesos, obtendremos automóviles con idéntica calidad, independientemente del país en el que la instalemos. La mano de obra, las personas, poco o nada alterarán la calidad. Los procesos se preocupan de que así sea.
La protagonista para mejorar los resultados es la ingeniería de procesos: analizarlos, medirlos y mejorarlos, y todo debe pivotar en torno a ellos. Las personas deben tener la formación adecuada para conocer el proceso y medir, supervisar o ayudar a su ejecución.
"La calidad del resultado depende de la calidad de los procesos empleados en su fabricación".
Opinión: Personas y procesos
Este es el principio básico de calidad de Jurán, que por dar buenos resultados en la fabricación industrial, ha forjado la falsa imagen de panacea, que desde los 80 tienta a todas las actividades productivas.
En el software, Humphrey la adoptó en los modelos de evaluación y mejora más representativos de nuestra industria: CMM - CMMI.
Pero la cuestión de fondo para determinar si se trata de un principio aplicable está en si el conocimiento clave del proceso, el que aporta el valor principal, se puede explicitar: se puede encapsular en procedimientos y tecnología.
Si las máquinas y los procesos pueden hacer un coche, una pizza, un mueble... entonces, basemos la producción en los procesos y centremos la atención en mejorarlos de forma continua. Si el conocimiento clave no es explicitable, si su génesis y contenedor natural son neuronas, experiencia, creatividad, capacidad, destellos de intuición... enconces es mejor olvidarnos de los procesos.
Hay procedimientos de trabajo que aportan el "saber hacer", el conocimiento: son procesos. Las personas aportan su trabajo para que se ejecuten correctamente y mejoren de forma continua.
Hay procedimientos de trabajo que NO aportan el "saber hacer", que son rutinas organizativas o herramientas para ayudar a las personas, para que puedan aportar su valor de forma más eficiente.
Las herramientas de modelado no son las protagonistas del valor del diseño de un sistema, sino una ayuda para que el arquitecto, su protagonista, pueda sacar el mayor partido a su talento. Un repositorio de gestión de configuración, un motor de integración continua, un sistema de testing, un protocolo de reunión o de registro de requisitos, son herramientas, pero no artífices.
Y aunque todo sean figuras: tallas de madera, enanitos de jardín o soldaditos de plomo, los artesanos no son la mejor solución en todos los casos, pero tampoco los procesos.
Aprovecho este post que hablas de CMMI para comentaros que estoy haciendo una encuesta sobre CMMI (perdona el abuso, Juan), me encantaría que si trabajais en una organización con certificación CMMi, dedicaseis 5 minutos a hacerla La podeis encontrar en http://www.surveymonkey.com/s....K9BQ_3d_3d Gracias!
Ningún abuso. Es una encuesta interesante, cuantos más muestra tenga mejor. Para darle mayor visibilidad, le pongo un banner (estará estos días alternandose con algún otro).
La podeis encontrar en http://www.surveymonkey.com/s....K9BQ_3d_3d
Gracias!