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23.09.2008 |
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La mayoría de las técnicas de motivación se basan en incentivos, planes de incentivos... Para trabajadores creativos, y empresas del conocimiento, estas técnicas son un mito que muchos gestores emplean con con fe; pero...
"la acción motivadora es la enfermedad que ella misma quiere curar... están produciendo justamente aquello que trataban de evitar y elimitar: la desmotivación. Cada vez más pretensiones. Cada vez menos iniciativa propia. Esperar la recompensa en vez de asumir responsabilidad sobre uno mismo."
"los colaboradores eficientes y con un rendimiento siempre alto no trabajan en primera instancia por el dinero, sino que su intención es experimentar su trabajo como algo con sentido y eficaz. Ciertamente la remuneración tiene que ser la correcta. Ahora bien: la implicación activa, la creatividad y la iniciativa no pueden comprarse. La dirección debe "posibilitarlas", creando un entorno en el que se encienda la motivación propia del colaborador. El directivo debe ser un posibilitador más que un productor".
"Las fuentes de una motivación permanente son otras: libre campo de acción, oportunidades de aprendizaje, tareas que planteen retos, amplia información, colaboración en completa confianza..."
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En el campo de la informática se podría decir que es fácil aplicarlo dando libertad a los programadores en su capacidad de decisión sobre qué metodología adoptar, que librería usar, etc... y sobre todo dándole confianza en su trabajo y no estando todo el día mirando qué hace o deja de hacer.
Pero no siempre es posible sobre todo si tienes un trabajo muy repetitivo como por ejemplo encontrar bugs en una aplicación... para este tipo de trabajo de mantenimiento de software un incentivo de dinero por objetivos me parece mejor solución ¿no creeis?
Un saludo.