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Eso no es gestión ágil, ni scrum ni na! |
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13.07.2006 |
La dificultad al adoptar métodos de gestión ágil no radica tanto en tener que aprender nuevos modelos como en la necesidad de "desaprender" lo que hasta ahora ha enseñado la gestión tradicional. Los conceptos básicos de auto-gestión, auto-disciplina, delegación, autonomía, gestores de autoridad adquirida, visión e información compartida etc. implican mucho más que "incorporar un nuevo proceso para los programadores".
Suponen un cambio en la cultura de la empresa. ¡Casi nada!, porque si no, como tantas veces, se queda sólo en una forma sin fondo, en una metodología aplicada sobre una base en la que más que encajar echa chispas. Generará descontento y excepticismo.
Usar sólo la metodología sin "cambiar el chip", da como resultado la gestión de siempre, solo que reuniendo todas las mañanas a los programadores para controlar su trabajo, recordarles que tienen que ser más responsables y trabajar más, poder decir que la empresa usa modelos ágiles, y poder cambiar requisitos en cualquier momento sin ningún reparo.
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- ¿estamos preparados para decirles a nuestros clientes que vamos ha hacer "planificación ágil" y no darles un presupuesto detallado y firmado antes de comenzar el proyecto?
- ¿estamos preparados para decirles a nuestros clientes que tiene que ser parte activa del desarrollo?.
-¿Realmente vamos a dar más importancia a las personas que a los procesos y contratar sólo a los mejores cualificados que podamos encontrar (sin escatimar en gastos claro) y no a becarios por tres duros?
- ¿En nuestro equipo todo el mundo (o una gran parte del equipo) es experto en areas como el TDD, integración continua, refactorización, patrones de diseño?, y digo EXPERTA, no que les suenen de oidas.
En realidad para poder seguir por ejemplo con todas las practicas del XP se necesita gente altamente cualificada tanto en la gestión del proyecto como en el desarrollo del mismo. Yo veo aqui el principal problema para la adopción de métodologias ágiles, es muy pero que muy dificil encontrar gente lo suficientemente capacitada como para ponerlas en marcha con exito.