6 lecciones para gestionar Scrum con equipos dispersos
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Agilidad
08.01.2012
Enseñar competencias clave para desarrollar proyectos TIC en
un mercado global, con equipos dispersados en distintos países, es el objetivo del proyecto GSD de la Univerisidad de
Pace de Nueva York.
Cada año pone en marcha, en colaboración con otras universidades (Tailandia,
India, Camboya, Senegal...) el desarrollo de un proyecto de software con equipos distribuidos.
Son proyectos que sirven de aprendizaje para los estudiantes y
profesionales que participan, y de material de análisis con el que están construyendo y depurando un fondo de conocimiento
específico para desarrollo global de software.
En 2009 decidieron por primera vez emplear un marco ágil
(Scrum) para gestionar el desarrollo de una aplicación para dispositivos móviles, con equipos separados (Universidad de Pace -
Universidad de Delhi y Escuela Superior Politécnica de Dakar).
6 lecciones aprendidas para la gestión de Scrum distribuido:
Lección 1: Se empieza con mucha voluntad...
Pero es dífícil mantener la motivación y el compromiso con los rituales ágiles previstos.
Sugerencia de gestión: Escribir las motivaciones y compromisos individuales para
tenerlos presentes y visibles como banderas a lo largo del proyecto.
Trabajar por separado acentúa la tendencia a enfatizar y consumir mucho esfuerzo en tareas de preparación, aplicando esfuerzo ineficiente (80% de esfuerzo en un 20% del
resultado).
Sugerencia de gestión: Conocimiento previo de los conceptos de Scrum, y aplicar pautas y artefactos de gestión simples.
Lección 3: Asignatura difícil: Gestión individual del tiempo
El trabajo distribuido reduce la visibilidad de problemas en
miembros del equipo por una mala autogestión del tiempo. Los miembros de equipos
separados deben conocer y aplicar de forma disciplinada los
principios para la buena gestión del tiempo. Las prácticas de Scrum para
priorizar y estimar las tareas y seguir su evolución de forma cercana y
con compromiso de equipo, son especialmente útiles, pero más difíciles
de poner en práctica entre personas geográficamente dispersas.
Prácticas aconsejadas:
1.- Periodo de práctica y aprendizaje previo para poner a
prueba las habilidades de gestión del tiempo, realizando prácticas de
estimación y ejecución de tareas.
2.- Asesoramiento en el análisis y priorización de las tareas pendientes.
3.- Mostrar a los "perfeccionistas" que la perfección es imposible e innecesaria.
4.- Recordar que el tiempo es un recurso valioso.
Lección 4: Ser impasible... ¡mantener un ritmo de trabajo constante!
No olvidar el principio ágil de mantener una velocidad equilibrada, sin
fluctuaciones. Sin momentos de estres que queman y desmotivan, ni
periodos de procrastinación.
Lección 5: El fin justifica los medios.
El foco del trabajo no es la eficacia o la estética de la codificación.
Son puntos técnicos que no deben consumir más foco que el necesario para
garantizar el objetivo real: entregar una aplicación operativa.
Lección 6: La capacidad del barril depende de su tabla más corta.
Cada miembro tiene sus debilidades, o tablas más cortas, y sus
fortalezas, o tablas largas. La organización del equipo debe conseguir
la distribución del trabajo y el resultado combinando y sumando las
fortalezas, no las debilidades.
Estudio del conocimiento y uso de las redes sociales en España.
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Informes TIC
14.12.2011
El 24% de los usuarios de redes sociales en España se consideran saturados mientras que el 30% dice que le sabe a poco y que quiere participar más; y el 20% afirma que se dio de alta alta por seguir la moda o probar la novedad pero no se ha "enganchado".
A Facebook la prefieren más ellas que ellos (81% frente a 75%) mientras pasa lo contrario con Twitter (11% frente a 17%).
Estos datos y otros más serios ;-) están en el estudio sobre conocimiento y uso de las redes sociales , que acaba de publicar el Obserbatorio Nacional de las Telecomunicaciones (red.es). 173 páginas con mucho grano y poca paja para los interesados en las redes sociales, acompañadas además de una presentación-resumen.
El proyecto ha sido un éxito, pero ha dejado al cliente hundido.
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Gestión de proyectos
20.11.2011
Esta presentación muestra un ejemplo de la teoría del post anterior, con el
que comparto mi experiencia en
dos proyectos reales y los patrones de entrega de valor al cliente de cada uno: uno desarrollado en 2000 cuando dirigía el área de
proyectos y programación de iA Soft: la versión 1.0 de espublico.com (gestión tradicional) y el otro, el que dirijo actualmente (gestión ágil): Safe Creative, comenzado en 2007.
Para un gestor de proyectos tradicional, espublico fué un éxito: se entregó al
cliente todo lo que pidió con una calidad técnica intachable, en las
fechas previstas y por el presupuesto estimado.
Para el cliente fue necesario especificar el 100% de los requisitos desde el principio y
esperar un año a tener todo el producto completo. Cuando se le entregó
muchas funcionalidades ya no tenían sentido.
Desde el punto de vista de la gestión de proyectos tradicional "la
operción fué un éxito". Desde la perspectiva del cliente: "el paciente casi se
muere". Tuvo exactamente lo que pidió, aunque no era lo que
realmente necesitaba, y en un 80% no le servía, pero no se pudo dar cuenta hasta que no estuvo todo terminado, ni pudo cambiar de estrategia a mitad de desarrollo. (Afortunadamente,
tras pasar el bache de la "operación exitosa" el cliente se repuso y
hoy espublico es el líder de su sector.)
El objetivo de la gestión predictiva es construir el producto planificado en el tiempo y con los costes previstos. El de la gestión ágil, entregar el mayor valor posible en el menor tiempo, e incrementarlo de forma continua.
Pasar de desarrollo secuencial y planificación
global con requisitos cerrados, a un marco iterativo e incremental con requisitos abiertos no es agilidad. Agilidad también supone preferir la pericia y el criterio de las personas al conocimiento estuchado en los procesos y la tecnología.
Trabajar sin procesos ni gestión predictiva, pero sin conocer tampoco ni
principios ni prácticas prácticas ágiles tampoco es agilidad.
Si falta alguna de estas piezas el ecosistema para un Campo de Scrum estará cojo. Cuando más evidente es más rozamiento produce, e incluso lo puede hacer inviable.
Cambalache: Trueque, considerado con desprecio, jactancia, satisfacción,
pesar u otro movimiento del ánimo que se expresa por el tono y el
contexto. Trueque hecho con afán de ganancia. (RAE)
Que el mundo fue y sera una porqueria, ya lo sé,
en el quinientos seis y en el dos mil también;
que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos, valores y dublé.
Pero que el siglo veinte es un despliegue
de maldá insolente ya no hay quien lo niegue,
vivimos revolcaos en un merengue
y en el mismo lodo todos manoseaos.
Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor,
ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.
¡Todo es igual, nada es mejor,
lo mismo un burro que un gran profesor!
No hay aplazaos ni escalafón,
los inmorales nos han igualao...
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón.
¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!
¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón!
Mezclaos con Stavisky van don Bosco y la Mignon,
don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martin.
Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remache
ves llorar la Biblia contra un calefón.
Siglo veinte, cambalache, problemático y febril,
el que no llora no mama y el que no afana es un gil.
¡Dale nomas, dale que va,
que alla en el horno te vamo a encontrar!
¡No pienses mas, tirate a un lao,
que a nadie importa si naciste honrao!
Si es lo mismo el que labura
noche y dia como un buey
que el que vive de las minas,
que el que mata o el que cura
o esta fuera de la ley.
El
documento compone una visión general y análisis, objetivo y riguroso
tanto del aprendizaje basado en proyectos como de los retos del trabajo
con equipos distribuidos.
"El aprendizaje basado en proyectos se
presenta en varias disciplinas como una estrategia pedagógica óptima
para ejercitar conocimientos a la vez que desarrollar habilidades,
afrontando situaciones similares a las del mundo real no sólo en
términos individuales sino también en la acción coordinada, al mismo
tiempo que ofrece un escenario para facilitar la incorporación
transparente de la tecnología dentro del proceso de trabajo, por sus
virtudes para alcanzar el logro de los objetivos."
"En contextos
donde los requisitos son estables, esto ha funcionado bien. Sin embargo,
con la aceleración en el ritmo de evolución tecnológica de las últimas
décadas, la aplicación de este enfoque en escenarios donde los cambios
frecuentes no sólo son inevitables sino incluso deseables, y donde la
capacidad de predecir el resultado y el momento es menos importante que
garantizar la producción de valor genuino en el proceso, el modelo
tradicional en cascada, predictivo, se ha revelado insuficiente. En
particular, en la industria del software se ha vuelto evidente que
cuando las definiciones de los requisitos son más dinámicas, inciertas o
inestables, este modo de desarrollar produce sistemáticamente
retrasos, altos costos para los proyectos e insatisfacción en el
cliente"
Entre las conclusiones del trabajo una particularmente interesante, que apunta una nueva dimensión de Scrum: en la formación.
"Se
podría incluso considerar Scrum dentro del aprendizaje basado en
proyectos como un verdadero patrón pedagógico, que sintetiza en un
conjunto de reglas simples, los principios y buenas prácticas para
permitir a un grupo de trabajo transformarse en un verdadero equipo de
alto rendimiento, en contextos de incertidumbre e
interdisciplinariedad."
... continúa en: "Una experiencia
práctica de Scrum a través del aprendizaje basado en proyectos mediado
por TIC en un equipo distribuido"
La agilidad es lo fácil y la ingeniería de procesos (ISO 12207, ISO 15504, CMMI...) lo difícil.
El marco de trabajo Scrum se explica en media docena de páginas y para conocer las veintitantas áreas de procesos, objetivos y prácticas, específicas y genéricas de un modelo como CMMI, hacen falta cientos.
Hace unos años, cuando CMMI hablaba sin miedo a perder mercado por la competencia de la agilidad, una implantación para un nivel 2 de madurez, entre pitos y flautas se te iba a más de un año de trabajo y bastantes miles de euros en formación al grupo de evaluación y en minutas de expertos consultores encorbatados. Aparecieron entonces unos chicos que tras años intentando hacer software con esos procesos los habían mandado a la porra, y descubierto otras formas que funcionaban mejor; y tras ellos otros que andaban buscando en qué podían decir que eran expertos, y esto parecía fácil.
Así que teniamos lo difícil y caro: CMMI y lo fácil y barato: Agilidad.... ¿o no?
CMMI es complejo, pero no es difícil. La Agilidad es simple, pero no es fácil.
Para tornear figuras con un torno de control numérico hay que conocer y aplicar sin cambiar una coma el manual de operación, y al final las piezas salen perfectas. Puede ser complejo, pero no difícil. Quien lo hace es un operador.
Podría parecer que es más fácil tallarlas porque sólo hace falta un martillo y un cincel, y además asesorar de cuáles son los mejores martillos, y cinceles. Los mejores materiales, técnicas para coger el cincel... y es que cuando se trata de agilidad y confias el resultado no a los procesos y la tecnología, sino a las personas, como dice mi amigo Luis, la cuestión no son las flechas, sino los indios ;-)